El lenguaje nos propone una traducción de un mundo intangible, el cual lentamente se va adhiriendo a representaciones estáticas y limitadas que han sido heredadas transgeneracionalmente. Al expresar dentro del lenguaje el mundo sensorial intentamos filtrar un universo de experiencias en el mundo de la razón, abandonando una infinidad de posibilidades para trasmitir al otro el modo en que habitamos el mundo. Lamentablemente las experiencias corporales se limitan a un lenguaje austero que pierde sentido en tratar de representar lo irrepresentable, plasmando la lógica como epicentro del conocimiento interpersonal.

Traducción es una serie de dispositivos que buscan ser recipiente de la propia experiencia corporal, que permite transmitir sensaciones y compartir el sentir del mundo externo. Este proyecto explora un modo de traducir la experiencia sensorial en el otro.