De esta manera la lógica de que el tiempo es algo estable se desintegra, colapsa y se rompe, a través de un time lapse se puede contener una experiencia visual de los elementos e instantes que componen el mundo y la existencia humana y además se ve cómo estos mutan y se transforman con el pasar de los segundos. Con este método fotográfico, el mundo que vemos normalmente cambia, y se convierte en una forma estética visual diferente, ya que un time lapse tiene su propio ritmo, es rapidez, es movimiento, es tiempo comprimido y alterado.