La realidad a la que estamos acostumbrados se va debilitando lentamente ante la presencia de esta masa ajena a nuestro concepto de forma, orden y belleza. Lo anteriormente nombrado hace referencia al horror cósmico o cosmicismo creado por el escritor estadounidense H.P Lovecraft, el cual examina como la humanidad es insignificante en el gran mapa de la existencia intergaláctica, indefensa ante lo que está más allá de nuestro conocimiento. El hombre es insignificante ante el gran esquema del universo y a partir de estos predicamentos se desarrolla una forma estética que en últimas apela y embellece el miedo y la ansiedad, de ahí el dorado, generando una apología al género del horror cósmico. La idea es generar un ambiente que envuelve al espectador y le muestra la destrucción y el caos de una realidad no muy lejana a la nuestra en la que la civilización fue atacada por alienígenas robóticos, trasplantada de un universo paralelo y transportado a nuestra actualidad.