Comentarios de los jurados

El trabajo de Santiago Grillo parte de un interés por el grabado y la ilustración. En la serie de placas que mostró el pasado martes vimos como estructura su trabajo en torno a un personaje femenino, un personaje fantástico de su invención inspirado en los dibujos animados japoneses.

Si bien el trabajo de Santiago refleja un interés genuino y personal, la sensación que nos quedó al grupo de jurados es que el estudiante no ha terminado de solucionar los aspectos técnicos de sus piezas. Por una parte, puede explorar aún más la técnica de la talla, buscando nuevas texturas y trabajando el volumen de la figura humana con más atención. Pero quizás, la falencia más grande de su trabajo fue la forma como integró el color a sus piezas. Por una parte, el negro, que resultaba tan importante para Santiago, no quedó parejo ni tan profundo como él deseaba, los negros se veían parchudos y en algunos casos se percibían huellas y pequeños desperfectos. Los bordes del canto de la placa no fueron pintados, evidenciando más las imperfecciones de las piezas. Así mismo, Santiago coloreó algunas áreas con rojo y azul. Las áreas rojas resultaron más agradables en la medida que la transparencia de la madera se integraba mejor con un color cálido, pero las intervenciones en azul resultaron desafortunadas, en muchos casos el azul se ensuciaba por su cercanía al rojo y la transparencia de la madera no le ayudaba a generar las atmosferas deseadas. Santiago trabajó con colores primarios y no se preocupó por generar una paleta de color más compleja y coherente con los entornos misteriosos que le interesaba conseguir.

Santiago no debe descartar la posibilidad de hacer copias de sus tallas y explorar otras formas de difusión de su trabajo. Más si está interesado en desempeñarse en el campo de la ilustración es interesante que explore otros mecanismos para difundir sus imágenes en el campo impreso.

En relación al montaje:

Me pareció cuestionable el montaje de las piezas. Para Santiago era importante que la pared fuera negra, ya que el entorno oscuro le ayudaba a generar la atmosfera deseada, pero no pintó la pared completa sino solo un recuadro, generando una especie de cartelera, lo cual no resultó afortunado. La disposición y la composición del montaje pareció poco pensada y resultó completamente dura y poco sugerente. A su vez el estudiante ubicó el título de la serie en la parte superior en una tipografía que no se relacionaba en modo alguno con el espíritu gráfico de las piezas.

En relación al texto:

Encuentro el texto deficiente. Santiago se concentró en describir aspectos de su proceso que quizás no eran del todo relevantes, como la reflexión sobre la simbología de los colores la cual no era necesaria.

Los referentes fueron escasos, así como la bibliografía que acompañó al texto resultó excesivamente corta.

Entre sus referentes Santiago mencionó las películas de Hayao Miyazaki y las obras de la ilustradora Audrey Kawasaki. Quizás Santiago debió revisar el trabajo de un grupo más amplio y diverso de artistas que han explorado la imagen femenina, esto le hubiera ayudado a estructurar un imaginario personal más complejo y no limitarse a reproducir un modelo foráneo ya existente.

Subrayo el descuido con el que fue entregado el documento mismo, el estudiante no se preocupó por diagramar o encuadernar su texto, adicionalmente no se preocupó por incluir imágenes tanto de sus referentes, como de su proceso para llegar a la obra presentada. Esto hubiera sido de mucha utilidad, ya que si la escritura no es el fuerte de Santiago hubiera podido apoyarse en lo visual a la hora de dar a conocer sus ideas. Recalco qué si Santiago quiere desempeñarse a futuro como ilustrador, debe trabajar la forma como el texto y la imagen se interrelacionan y no debe descuidar la presentación de este tipo de documentos.

En relación a la sustentación:

Tan pronto Santiago comenzó su sustentación nos contó un cuento que narraba la historia del personaje femenino protagonista de sus imágenes. El grupo de jurados coincidimos en que esta narración debió aparecer en el texto escrito para contextualizar las imágenes, igualmente no descartamos que pudiera involucrar esta historia con las imágenes mismas y buscar una forma de relacionar texto e imagen.

Durante la sustentación Santiago se preocupó por describirnos su proceso de manera detallada, también respondió a cada una de las inquietudes del jurado y escuchó nuestros comentarios con atención. 

Conclusión

Santiago debe trabajar mucho más, debe perder el miedo a experimentar, pareciera que no quisiera salir de su zona de confort. Al ver que el resultado no está del todo bien ejecutado me queda la pregunta si faltó más experimentación, más insistencia de parte del artista, más trabajo de ensayo y error para llegar a un resultado final de mayor calidad.

En este trabajo de tesis, Santiago Grillo habla sobre la capacidad de imaginar otros mundos, estar en lugares apocalípticos habitados por una deidad que está en peligro de ser absorbida por una especie de masa oscura.

El anime la mayoría de las veces plantea problemas de la sociedad contemporánea: la sistematización de todos los procesos en la vida, la despersonalización, la falta de identidad, el aislamiento, la soledad, la desesperación, la lucha final (una lucha entre el bien y el mal).

Es por ese gusto al anime que Santiago plantea este tipo de imágenes en su creación. La historia que nos cuenta en la sustentación es mucho más rica que su texto en el que hay un intento fallido de articular conceptos y teorías. Al escucharlo siento que tiene más claridad y riqueza al hablar que al escribir.

Me hubiera gustado encontrar en el texto imágenes de los antecedentes, de las referencias en la historia del arte y bocetos preparatorios de sus imágenes, cuando empieza a realizar el boceto, en medio del enmarañado de líneas es el pensamiento que empieza a surgir, son las líneas tratando de crear pensamiento también. Ahora viene el momento en que me enfrento a sus imágenes. Aunque sabía que Santiago iba a trabajar grabado en su tesis no estuve al tanto de su proceso y sólo había visto un par de láminas trabajadas.

Santiago en este trabajo toma la decisión de presentar las planchas grabadas, éstas son su obra, no le interesan las copias hechas a partir de esas matrices. Él encontró belleza al trabajar la madera que al ser intervenida tiene su propio carácter, el rastro de la gubia en la superficie es tal vez más importante que todo lo que sucediera en el papel si fueran impresas. La idea de su trabajo comienza con el concepto de hacer que la obra misma sea ese conjunto de  planchas de MDF que nos ofrecen ser leídas en conjunto tal vez como si fuera un comic. El descubrimiento que al grabar el material se genera otra superficie no la superficie “física” como tal sino el juego de la luz sobre los diferentes estratos tallados o sobre las diferentes texturas, también le interesa la interacción del color sobre el espacio tallado. En ocasiones este tratamiento de color no es el adecuado ya que hace que en algunas de las piezas que componen su obra se vuelve casi como un relleno que no le aporta nada a  la imagen y que más bien aplana y hace que la pieza no sea efectiva . El color azul allí, es problemático ya que parece manchado y sucio y al no articularse de ninguna manera con la imagen el carácter simbólico que le atribuye deja de existir.

Toma la decisión de hacer un rectángulo negro en la pared  para el montaje de las obras, esta figura que sirve de marco a su historia, es eficaz porque agrupa sus planchas, les da cierta unidad.

La primera pieza con la que abre su muestra está profusamente trabajada y son importantes las texturas y los ritmos que establece que hacen que la mirada recorra por completo la superficie y no se detenga en ningún punto, un mínimo de color hace que esta imagen sea más significativa.

Uno de los consejos que le doy es que al ser la plancha grabada la obra misma, es importante que esa pieza esté absolutamente impecable… nada de manchas ni huellas, solamente una superficie de negro parejo. Hay que aprovechar más ese momento mágico y absolutamente vital en que nace la imagen desde su estado fantasmal cuando se le pasa por primera vez un rodillo entintado, esa presencia matérica de la tinta en donde se evidencian las zonas de imagen y de no imagen, donde se ve el resultado del arduo trabajo, donde el hecho de tomar una gubia y retirar el material cobra todo el sentido. Lo que más me gusta del grabado en relieve es poder sentir el poder del trabajo en la materia.

Yo hubiese querido que las planchas estuvieran con una muy buena carga de tinta, ya que Santiago quería la matriz grabada como objeto autónomo, también la tinta era la manera de evidenciar y potenciar su trabajo.

Le sugerimos más cuidado en la presentación de su trabajo, en el mismo cuidado de las planchas entintadas de negro que al ser manipuladas tenían demasiadas huellas que afeaban su aspecto y si a eso se le suma el entintado desigual hacía que uno se perdiera en dicha suciedad y descuido… en muchas ocasiones el negro es otra especie de blanco y cualquier descuido se evidencia muy fácilmente.

Una de las sugerencias que le hago a Santiago es que no se quede solamente en imágenes de primeros planos, sino que ahonde en la psicología del personaje y cree realmente fantasía  y magia con sus grabados. Es muy bueno recordar que el grabado nos invita a reinventarnos siempre. En el grabado surge una alquimia y una especie de conversación entre material y artista. El mismo material nos muestra diferentes caminos.