Él, él, y yo.

Él es frio, él cálido, y yo tibio. 
Él es cobrizo, él es castaño, y yo, yo rubio.
Él blanco y él negro; yo, amarillo.




Él es el del medio. Él es el mayor. Y yo claro, el menor.
Él es alto. Él es alto. Y yo, yo no soy alto.
Él es Leo. Él Aries. Y yo Géminis, creo. 




Él toma café, él lo toma con leche, y yo… sólo la leche.
Él arriba. Él, él en medio, porque yo siempre el de abajo.
Él es inquieto; él apasionado; y yo… yo sólo pienso.
En las miradas. Las de ellos encontradas; la mía… la mía perdida.
 




Él prefiere debajo de los 15, él sobre los 25, y yo cerca a los 20. 
Él con los rojos, él con los morenos, y yo, yo con los dorados.
Él claro y él oscuro; yo, tostado.


Él encima mío. Él sobre él. Y yo claro, abajo.
Él toca la puerta. Él la roza. Y yo, yo solo paso. 
Él viendo cometas. Él a los santos. Y yo, yo siempre mis entregas.




Él lo prefiero oscuro, él claro, y yo… yo sólo blanco.
A veces él se pone arriba y él en medio, porque yo siempre voy abajo.
A él le gusta jugar y a él el juego; y yo… yo sólo observo como un banquero.
Las miradas. Las de ellos ligadas; la mía… la mía desconectada.
Él con menos de quince, él sobre los veinticinco, y yo por los veinte. 
Él con los cobres, él con los bronces, y yo, yo con los de oro.
Él leche, el un brownie; yo, como un elote.


Él en el medio. Él el extremo superior. Y yo claro, el inferior.
Él por medio recorrido. Él vecino del techo. Y yo el menos lejos del piso.
Él es del mes siete. Él cumple en el tres. Y yo celebro en el cinco.


Él expreso, él breve, y yo… yo sólo con mi leche.
Por momentos él se pone sobre él, porque yo siempre sobre ninguno.
Él juguetón. Él entretenido con el juego a sus pies. Y yo… yo sólo observo su diversión. 
Sus gestos, los de ellos entretejidos; los míos provistos de un mínimo interés.

 

RETRÓGRADOS

La mía perdida y las de ellos encontradas... las miradas.
Yo pensativo. Él apasionado. Él inquieto.
Yo abajo. Él en medio. Y él arriba.
Yo sólo quiero leche. Él apenas unas gotas. Y él un café bien cargado.

Yo soy Géminis, creo. El Aries. Y él es Leo.
Yo no soy alto. Él es alto. Y él, alto también. 
Yo el menor. Él el mayor. Y él en medio, claro. 

Yo amarillo. Él negro. Él blanco.
Yo rubio. Él castaño. Él cobrizo.
Yo tibio. Él cálido. Él frio.
 









La mía desconectada. Las de ellos ligadas… las miradas.
Yo sólo observo como un banquero mientras él disfruta el juego. Él por su parte se divierte con el dinero.
Siempre abajo yo siempre. Aunque a veces ellos cambien. Aunque a veces él se ponga en frente.
Yo sólo pido que me la den caliente. Él que esté dulce y cremosa. Y él nada de leches.

Yo desocupé un vientre ocupado. Él llegó apenas para la misa. Y él, él frio y brusco como una ventisca.
La mía cabe sin problema. La suya roza un poco. Y él si no agacha la cabeza se lleva la puerta.
Yo abajo, claro. Él encima de él. Y él encima de mí, claro.
 
Yo tostado, y él oscuro, y él claro.
Yo voy por los dorados. Él por los morenos. Él por los rojos. 
Yo prefiero cerca a los 20. Él sobre los 25. Y el siempre busca bajo los 15. 
Los míos deshilachados. Los de ellos entretejidos… los gestos.
Yo observo la diversión. Él goza de poseer el control. Y él alardea ser el centro de atención.
Ellos siempre encima de mí. A pesar de variar el asiento de en medio, yo siempre voy debajo de ellos.
Yo la tomo rápido mientras está tibia y sin mancharme de gotas. Él se la embarra como bigote, la limpia con el dedo y besando saborea el corazón derecho. Él en cambio prefiere sabores más “consistentes”, nada de leches, ni deslactosadas ni descremadas, sólo café… y si acaso con leves pizcas de miel. 

Yo, rata del noventa y seis. Él, potro del dos mil dos. Y él, cerdo del noventa y cinco.
Yo, rata de patas cortas. Él, potro ejemplar. Y él, cerdo lechón… grande y sabroso.
Yo, rata ordinaria para matar. Él, potro chocolate para mantener. Y él, cerdo para mantener, y para matar también.

Yo color elote, él cacao, y él de nabo. 
Yo con ondas doradas, él con rizos de bronce, y él con sedas de cobre. 
Yo por los veinte, él cerca a los veinticinco, y él bajo los dieciocho.