Amiga, tranquila, no voy a llorar.

Amiga, tranquila, no voy a llorar. Mañana nos vemos de todas maneras y el miércoles lo voy a despedir en el aeropuerto. Vamos a seguir en contacto, no vamos a perder la amistad. Pero estoy muy tranquila, porque estos días no sabía nada y estaba muy intranquila. Eso te cuento.

 

Carta de correspondencia:

Bogotá,

5 de septiembre

Amiga,

Sé que debes estar preocupada por las últimas noticias que recibiste de mí, por eso escribo esta carta, para disipar cualquier miedo con respecto a mi situación. Como bien sabes me acongoja la separación, pero no te preocupes, no voy a llorar. En medio de lo doloroso de la despedida hemos encontrado una manera de mantener el contacto y hacer más ligero el dolor. El miércoles voy a despedirlo al aeropuerto y procuraremos seguir en contacto por medio de las palabras, que es lo único que nos une. Por lo demás, más allá de cualquier sufrimiento que genere el recuerdo, estoy en paz. En días pasados cuando te comunicaba mis tristezas por medio de terceros no podía afrontar la incertidumbre de lo que podía ocurrir; ahora que hemos tomado una decisión no puedo sino sentirme en tranquilidad y prepararme para lo que pueda venir después.

Quisiera escribirte más, pero, aunque esté bien, no hay corazón que no impida el movimiento después de una ruptura.

Espero que todo esté bien,

Con cariño,

G.

 

Ficha médica:
Paciente femenina de 23 años, consulta por cuadro clínico consistente en intento de suicidio, con pastillas de amitriptilina más energizante, refiere ser el primer intento, cuadro asociado a depresión causada por la ruptura con su pareja sentimental con quien tuvo una relación de 6 años. Al examen mental se evidencia paciente con idea de minusvalía, culpa, autorreproche, paciente con hipoprosexia, lenguaje con bajo tono, bradilálica, afecto triste, llanto lábil durante la consulta, refiere hipersomnia diurna, anhedonia.

Verso:
He perdido la vida, no lloro la agonía

distancia hace el cariño, la fe acerca la ilusión

 

Jitanjáforas:
calmadidades jironean la memoranza. Fuera de las porvenciones del dolorisimo la proximación del comocidio se encarbola la concatenancia y la averidad será compertida. Continuará la unteridad, redundiente la fialidad. Calmadidades jironean en mí. La dudacidad pleonaba el proema y la incalmadidad los internios. Te corro del cerebrulo.

 

Guión:
INT. HABITACIÓN – NOCHE

G. graba una nota de voz en el celular con desgana. Está contándole a su amiga la ruptura que acaba de tener.

Una lágrima empieza a recorrer la mejilla de G, cae una gota en el celular.

G. (apenada)

No amiga, no voy a llorar, fresca. Mañana nos vemos otra vez y luego me despido de él en el aeropuerto. ¿sabes? tenías razón, ahora que ya tomé la decisión me siento más tranquila. Creo que así podemos mantener la amistad. Hablamos luego.

La lágrima termina de deslizarse por la pantalla.

G. deja el celular a un lado y se da la vuelta contra la pared. Suspira y empieza a llorar.

 

 

Telegráfico:
Rompimiento punto no te preocupes punto no hay llanto punto despedida miércoles aeropuerto punto estoy tranquila punto ayer no sabía y estaba intranquila punto hoy estoy calmada punto hablamos luego punto

 

Sonoro:
buah buah buah sniff buah buah buah buah snif snif snif ainnns…..

fff

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